32 Semanas de embarazo

He cumplido 32 semanas de embarazo, lo que vienen siendo ya 8 meses, así que antes que me de cuenta estaré intentando controlar las respiraciones en el paritorio.

Quería hacer un breve resumen de cómo me sientan estos 8 mesazos, ya que en el anterior embarazo me encontré tan tan bien que no hice ninguna valoración, ni siquiera de los “peores” meses.

En este como ya he comentado está siendo distinto, y me empiezo a identificar con las “críticas” del embarazo a pie de calle.

Así me siento yo:

  • Respiración: A estas alturas, es habitual ver que me falta el aire cuando doy largas explicaciones, de hecho, vino alguien nuevo a trabajar y yo fui quien tenía que enseñarle las cosas, cada dos por tres tenía que pararme a coger aire. Y es que mi pequeñín ya está bastante crecidito, lo que provoca una compresión en los pulmones. Además de ello he empezado a notar más a menudo la rinitis del embarazo, es algo meramente hormonal y que desaparece después, pero…que incomoda es!!
  • Comidas:Al final me han puesto a dieta, por estar cogiendo demasiado peso, llevo 11kg, me han puesto una dieta de 1800kcal. Que sinceramente no sigo… Lo que si estoy haciendo es intentar no picar entre horas como hacía hasta ahora,y además opto por comer más verdura y menos carbohidrato, y de momento he conseguido no seguir engordando, llevo desde que empecé a “mirarme” las comidas manteniéndome en el mismo peso (Un aplauso ;P).      Además de ello sigo con el suplemento de hierro por anemia del embarazo.
  • El descanso:Descanso perfectamente cuando tengo controlada la rinitis, y lo haría mejor si mi hija se moviera menos en la cama (el colecho del que os hablé la semana pasada).
  • Agilidad:Pues a estas alturas, la agilidad brilla por su ausencia, he de decir que antes del embarazo la agilidad no era tampoco mi fuerte.
  • Eliminación: Por llamarlo de algún modo… Así como en el anterior embarazo debía controlar el estreñimiento, en este no me hace falta, debido al estreñimiento de mi hija pues todos los de la casa hacemos una dieta rica en fibra 😉. Y mi vejiga está siendo presionada constantemente por mi hombrecito, así que si no me encontráis…buscarme en el baño, pipi va y pipi viene.
  • En el trabajo:He vuelto al mundo laboral estando embarazada, con los tiempos que corren ahora, no le puedes decir que no a las oportunidades que surjan. Así que me paso varias horas de pie, me agacho un millón de veces y subo y bajo escaleras, todo esto lo llevaba bien hasta ahora, pero he de reconocer que este último mes (con el agravante de que se ha estropeado el aire acondicionado) con el peso de la barriga, se me esta haciendo eteeeeerno.

¿Que tal os están sentado vuestros embarazos?

Un abrazoo!!

la foto

Vómitos en niños

Este curso hemos empezado la guardería, y con ello le hemos dado la bienvenida a los virus, y entre ellos el que nos visita más habitualmente es el de la gastroenteritis.

Así que de noche suelen empezar los vómitos, a los virus, en mi casa les da por aparecer cuando cae el sol, para que no nos olvidemos de aquello de estar despiertos toda la noche :).

Que hacemos cuando empieza la “fiesta del vómito”?

Primero dejar que saque lo que pueda, normalmente hay contenido en el estomago que le esta costando ser digerido, no hace ningún servicio en el interior del cuerpo.

Un vez ha pasado una media hora sin vómitos, intentamos darle un poquito de suero oral, nada de aquarius ni cocacolas sin gas, el suero es lo que está preparado para estas ocasiones, con ello se evita que le suba la acetona y la deshidratación, le vamos dando unos 5ml cada 5 minutos, si vuelve a vomitar intentamos esperar otra media hora y volvemos a repetir. Y así vamos viendo como desaparecen los vómitos, magia,jejej!

Claro está que si no hay manera que desaparezcan los vómitos hay que acudir al médico, donde seguramente le administrarán alguna medicación para que cedan, y en algunos casos podrían ponerle suero endovenoso para asegurarse de que el niño no se deshidrate.

Una vez nos hemos pasado una hora dándole el suero y sin vómitos, le damos la alimentación a demanda, no la forzamos, cuando se encuentra realmente bien siempre vuelve a tener el mismo apetito ;).

Primero empezamos con líquidos a veces seguimos con el suero oral en cantidades más grandes, como sabe a naranja le coje el gustillo pronto, o si ha tenido suficiente, le damos agua, hay niños que les gusta con azúcar, y así recuperan en energía, no es el caso de Cleo, no le gusta.

La norma fundamental a seguir es dar pequeñas cantidades ,pero cada poco rato, y paciencia.

Cuando empezamos con los sólidos, deben ser cosas fáciles de digerir, pues el estómago ha trabajado demasiado hasta ahora, así que en casa le damos arroz blanco, pasta blanca, yogur natural azucarado, pan blanco, pollo o pescado a la plancha, etc. Según lo que haya por casa.

Si no tiene diarrea no le damos alimentos astringentes, no sea que después tengamos el problema del estreñimiento (tan habitual en nuestra casa) ;).

Así es como en casa vamos solventando todas las gastroenteritis que nos “azotan”, nos han caído tantas que incluso tuvimos que hacer analíticas a la pequeña Cleo para verificar que no fuera algún tipo de intolerancia, para nuestra suerte los resultados fueron negativos. Un virus estomacal tras otro, que por suerte, últimamente van de baja ¡Por fin nos estamos inmunizando!

Con estas actuaciones nosotros logramos que el episodio de vómitos, no dure mas que unas horas.

Espero que os sirva de ayuda.

¿Y vosotros cómo actuáis ante las gastroenteritis?

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Atuendo que nos queda en casa cuando ya hemos manchado tooodos los pijamas…

Reflexión: Los niños en el médico

Este va  ser un post rápido para padres y futuros padres, es una cuestión que llevo planteándome desde que soy enfermera, es una peculiaridad que me ha ocurrido en más de una ocasión durante el ejercicio de mi profesión.

Cuando unos padres llegan a una visita médica o enfermera con su hijo, o es por una revisión del niño o es que le ocurre algo, por mala suerte.
Todos sabemos que estar en una sala de espera no suele ser muy agradable y el sentimiento se intensifica cuando estamos con niños, ya que como tales no suelen estarse quietos, y ahí llega el momento clave:

Madre a su hijo:
– Cómo no te portes bien…esa señor/a (señalando a la enfermera o doctor/a) ¡te va a pinchar!
Y, a veces, esta gran frase surge el efecto deseado por los padres y otras tantas no.


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